martes, 17 de junio de 2008

¿Qué características debe tener un profesor para ser un buen profesor?

Un buen profesor manifiesta competencias pedagógicas que le permite organizar el proceso de enseñanza, comprometiendo a sus estudiantes con los aprendizajes. Debe dominar el Marco Nacional, los objetivos de aprendizajes y contenidos mínimos obligatorios, entendidos como conocimientos, habilidades, competencias, actitudes y valores que los alumnos y alumnas requieren alcanzar.
Un buen profesor debe conocer y comprender las disciplinas que enseña, los conocimientos, competencias y herramientas pedagógicas que faciliten el aprendizaje de los estudiantes. Los docentes deben estar familiarizados con las características de desarrollo correspondientes a las edades de sus alumnos, sus particularidades sociales y culturales, experiencias, conocimientos, habilidades y competencias respecto a las disciplinas que enseñe.
El docente diseña, selecciona y organiza estrategia de enseñanza que otorga sentido a los contenidos a tratar, diseña estrategias de evaluación que permiten apreciar los logros de los aprendizajes de los alumnos y a partir de la información recopilada retroalimentar sus propias prácticas.

Por lo tanto, en relación a la preparación de la enseñanza un buen profesor se caracteriza por:

1.- Dominar los contenidos de las disciplinas que enseña y el Marco Curricular Nacional.
2.- Conocer las características, conocimientos y experiencias de sus estudiantes.
3.- Dominar la didáctica de las disciplinas que enseña.
4.- Organizar los objetivos y contenidos de manera coherente con el Marco Curricular y las particularidades de sus alumnos.
5.- Diseñar estrategias de evaluación coherentes con los objetivos de aprendizaje propuestos, la disciplina que enseña y el Marco Curricular Nacional.

Para que un profesor o profesora logre aprendizajes significativos en sus alumnos, debe tener la capacidad de crear un ambiente propicio para el aprendizaje, estableciendo un clima de confianza, aceptación, equidad y respeto entre las personas, apoyándose en las fortalezas de sus alumnas más que en sus debilidades.
Contribuye a la creación de un ambiente propicio para el aprendizaje la implementación de un espacio organizado y enriquecido en el aula, que envite a indagar, a compartir y a aprender. En definitiva se requiere, la creación de un ambiente estimulante y un profundo compromiso del profesor con los aprendizajes y el desarrollo de sus estudiantes.

Por lo tanto, un buen maestro debe en relación a la creación de un ambiente propicio para el aprendizaje:

1.- Establecer un clima de relaciones de aceptación, equidad, confianza, solidaridad y respeto.
2.- Manifestar altas expectativas sobre las posibilidades de aprendizaje y desarrollo de todos sus alumnos y alumnas.
3.- Establecer y mantener normas consistentes de convivencia en el aula.
4.- Establecer un ambiente organizado de trabajo y disponer los espacios y recursos en función de los aprendizajes.

Un buen docente debe en relación a la enseñanza para el aprendizaje de todos los estudiantes, generar oportunidades de aprendizaje para todos sus alumnos, atendiendo a la diversidad. Debe organizar situaciones interesantes y productivas que aprovechen el tiempo para el aprendizaje en forma efectiva y favorezcan la indagación, la interacción y la socialización de los aprendizajes. Además debe considerar los saberes e intereses de sus estudiantes y proporcionarles recursos y apoyo permanente. Así también el profesor debe compartir con los estudiantes los objetivos de aprendizaje y procedimientos que se pondrán en juego durante el proceso de enseñanza y aprendizaje. Es necesario que el maestro monitoree de forma permanente el desempeño de sus alumnos, con el fin de retroalimentar sus prácticas y ajustarlas a las necesidades detectadas en sus alumnos.

Por lo tanto, un buen profesor en relación a la enseñanza para el aprendizaje de todos los estudiantes, se debe caracterizar por:

1.- Comunicar en forma clara y precisa los objetivos de aprendizaje.
2.- Las estrategias de enseñanza son desafiantes, coherentes y significativas para los estudiantes.
3.- El contenido de la clase es tratado con rigurosidad conceptual y es comprensible para los estudiantes.
4.- Optimizar el tiempo disponible para la enseñanza.
5.- Promover el desarrollo del pensamiento.
6.- Evaluar y monitorear el proceso de comprensión y apropiación de los contenidos por parte de los estudiantes.

Un buen docente debe asumir eficazmente sus responsabilidades profesionales en cuanto a su principal propósito y compromiso es contribuir a que todos sus alumnos aprendan. Además, debe reflexionar sistemáticamente sobre su práctica y reformularla constantemente. Las responsabilidades profesionales implica la toma de conciencia por parte del profesor en la necesidad propia de aprendizaje, para actualizarse y responder a los nuevos desafíos. Debe estar comprometido con el proyecto educativo del establecimiento y con las políticas nacionales de educación. Las responsabilidades profesionales van mas allá del trabajo en el aula, implica la propia relación profesional, la relación con sus pares, con el establecimiento, con la comunidad y el sistema educativo.

Por lo tanto, un buen profesor en relación a sus responsabilidades profesionales debe caracterizarse por:

1.- Reflexionar sistemáticamente sobre su práctica.
2.- Construir relaciones profesionales y de equipo cos sus colegas.
3.- Asumir responsabilidades en la orientación de sus alumnos.
4.- Propiciar relaciones de colaboración y respeto con los padres y apoderados.
5.- Manejar información actualizada sobre su profesión, el sistema educativo y las políticas vigentes.

Como futuros educadores debemos comprometernos con la formación de nuestros estudiantes y para ello, debemos lograr una buena enseñanza donde nosotros como docentes estemos involucrados como personas en la tarea, con todas nuestras capacidades y valores. De otra manera, no lograríamos la relación empática con nuestros alumnos, que hace insustituible nuestra labor como docentes.
El profesor debe reconocer la complejidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje y los variados contextos en que éstos ocurren, por eso el maestro debe poseer grandes dominios y características que lo ayuden a alcanzar su principal objetivo, que es que todos sus alumnos aprendan. Por eso hay que recordar que un buen profesor, no solo cumple un rol como guía para los estudiantes sino también es un modelo a seguir.

viernes, 6 de junio de 2008

¿Qué acciones concretas realizarías para verificar tu buen desempeño como educador?

Permanentemente los profesores se preguntan sobre su desempeño profesional en el marco de la actual Reforma Educacional. Una vez implementados los nuevos planes y programas de estudios en las escuelas aparecen dificultades y nuevos desafíos que los docentes deben entender, enfrentar y resolver, aumentando la demanda de capacitación en nuevas metodologías y estrategias de aprendizajes que le permitan desarrollar con éxito su quehacer profesional. Los enfoques pedagógicos que orientaban el currículo tradicional, se pierden en La Reforma y los profesores sienten que sus prácticas habituales no son funcionales para los requerimientos emergentes, donde hay nuevos énfasis que no se compatibilizan con los modelos y los procedimientos tradicionales.
Hoy en día los docentes se encuentran con mensajes que dan la sensación de no saber si están haciendo bien o mal las cosas; esta multiplicidad de mensajes es propia de un periodo de cambios. La búsqueda de nuevos equilibrios va estrechamente enlazada a las capacidades que tengan los maestros para cuestionar su desempeño, con un claro sentido de Autocrítica, superando cualitativamente situaciones que de no ser superadas podrían complicar el desempeño de los profesores e ir en desmedro de los aprendizajes de sus alumnos.
Se espera que los maestros desarrollen la habilidad de monitorear su propio desempeño y capacidad de reacción en la resolución de problemas emergentes. Se espera que los maestros tengan conciencia de sus propias responsabilidades, que puedan monitorear su desempeño, juzgarlo, criticarlo y mejorarlo progresivamente. Esta capacidad de Autoevaluación debe referirse a la calidad de su propio trabajo respecto a un resultado esperado. Cabe destacar que la autoevaluación esta contemplada en la Evaluación Docente, allí se califica el dominio de Responsabilidades Profesionales del Marco para la Buena Enseñanza, que dice que el principal propósito y compromiso de un maestro es contribuir a que todos sus alumnos aprendan. Para ello, como garantía de una educación de calidad para todos los alumnos, el docente debe Reflexionar concientemente y sistemáticamente sobre su práctica y reformularla a partir de sus logros y dificultades. La responsabilidad profesional también implica la propia conciencia del docente sobre su necesidad de aprendizaje. Este dominio involucra la relación del maestro con su profesión, con sus alumnos, con sus pares, con su escuela, con la comunidad y el sistema educativo.
Para que un profesor corrija su practica pedagógica requiere de la evaluación permanente de los procesos de aprendizaje de sus alumnos, con el fin de descubrir sus dificultades, retroalimentar sus procesos, desarrollando estrategias de trabajo que incorporen los logros de sus estudiantes, el entorno donde se desarrolla el proceso de enseñanza y aprendizaje, el trabajo grupal con sus colegas, la incorporación de los aportes de la comunidad escolar. Para ello, se dan a nivel de escuela instancias como reuniones con los microcentro de apoderados, talleres técnicos entre pares, GPT (Grupo de Profesionales de Trabajo) a nivel de unidad educativa, construyendo relaciones profesionales y de equipo con sus colegas y otros profesionales en torno a aspectos pedagógicos y didácticos.
Para que un profesor o profesora pueda monitorear exitosamente su desempeño en relación a sus responsabilidades profesionales debería contar con pautas evaluativas objetivas en relación a su capacidad de reflexionar sistemáticamente sobre su practica, a su capacidad de construir relaciones profesionales de equipo con sus pares, a su capacidad de asumir responsabilidades en la orientación de sus alumnos, a propiciar la relación de colaboración y respeto con los padres y apoderados, a manejar información actualizada sobre su profesión, con el sistema educativos y las políticas vigente, también a su capacidad de preparación y planificación de la enseñanza, a la creación de un ambiente propicio para el aprendizaje, a su capacidad de enseñar para el aprendizaje para todos los estudiantes atendiendo a la diversidad, entre otros.
El contar con instrumentos evaluativos de desempeño profesional permite a los maestros optimizar su práctica, contar con encuestas de opinión a alumnos y apoderados, entrevistas, reuniones de trabajo, la observación de clases de pares y/o profesionales técnicos, etc. Entregarían al maestro valiosa información que le permita reorientar su quehacer educativo.
Valiosos instrumentos evaluativos que aportan información a los maestro son las pruebas de medición estandarizada: SIMCE en cuarto, octavos y segundos medios, PSU en cuartos medios. Esta información llega a los profesores con claros niveles de logros en los aprendizajes de sus alumnos orientando, a partir de su análisis sistemático, a éste en su proceso de toma de decisiones para reformular y perfeccionar su práctica.

martes, 27 de mayo de 2008

¿Cómo enseñar para que la diversidad de estudiantes presentes en una sala de clases aprenda?

El concepto de atención a la diversidad implica que los maestros debemos tener presente que la diversidad es una característica de la conducta y condición humana que se manifiesta en el comportamiento y modo de vida de los individuos, así como en sus modos y maneras de pensar, circunstancia esta que se da en todos los niveles evolutivos de la vida y en todas las situaciones, aún sin dejar de tener presente que cada individuo presenta una estabilidad en su conducta, que le da coherencia a su actuación personal a nivel de actuaciones externas y de desarrollo interno personal. Esta diversidad tiene amplia repercusión en las aulas, puesto que en ese escenario educativo se dan de forma continua y permanente manifestaciones de la diversidad de los alumnos que las conforman.
Cualquier profesional de la educación, que se aproxime a los alumnos que pueblan las aulas de los centros educativos, captará rápidamente la existencia de alumnos diversos. Diversidad que se manifiesta en el ámbito educativo y que tiene su origen en factores diversos, derivados de factores sociales, económicos, culturales, geográficos, étnicos y religiosos, así como de las diferentes capacidades intelectuales, psíquicas, sensoriales y motóricas y del rol sexual de los sujetos. Si bien estas diferencias han existido siempre no han sido tenidas en cuenta, de igual forma y en todo momento, por el sistema educativo vigente en cada época y por los maestros y/o profesores que impartían enseñanzas en cada momento. La escuela aún reconociendo la existencia de la diversidad, ha llevado a la práctica un tratamiento educativo más o menos homogeneizante en aras de una supuesta efectividad y/o rentabilidad de recursos.
En la realización de la Programación del Aula, el profesor deberá considerar la diversidad apuntando a:

Concretar los objetivos del ciclo.

Seleccionar, distribuir y secuenciar los contenidos del ciclo, teniendo en cuenta el alumnado al que va dirigido.

Distinguir en los contenidos:

a) Contenidos fundamentales (desarrollan capacidades básicas o resultan imprescindibles para aprendizajes posteriores) y

b) Contenidos complementarios (pueden ser tratados de forma más superficial).

Determinar los principios metodológicos a utilizar con los alumnos. ( ¿CÓMO ENSEÑAR?)

1) Tener presente tres situaciones que se dan en el grupo aula en el momento de presentar situaciones de aprendizaje desafiantes y apropiadas para sus alumnos. (Marco para la Buena Enseñanza)

· Alumnos que pueden realizar actividades poco complejas.
· Alumnos que pueden realizar actividades más complejas.
· Alumnos que avanzan demasiado y se dedican a ampliación

2) Planificar estrategias, actividades y materiales didácticos diferenciados.
3) Planificar actividades diferenciadas: analíticas, de síntesis, de investigación, tendientes a favorecer el desarrollo de la autonomía de los estudiantes en situaciones de aprendizaje. (Aprender a aprender) (Marco para la Buena Enseñanza)
4) Graduar la dificultad de las actividades: de ampliación o profundización o de refuerzo.
5) Hacer uso de recursos diferentes.
6) Realizar el trabajo en aula con diferentes agrupamientos, por capacidades, intereses, género etc.
7) Planificar los refuerzos

Estableciendo los criterios de evaluación a utilizar.

1. Evaluar, prioritariamente, contenidos fundamentales.
2. Evaluar conforme a diferentes capacidades.
3. Prever diferentes instrumentos.

Además de estas respuestas de carácter general que dan los profesores, también se dan una serie de medidas que expresamos ordenadas en un continuo de gradación de menor a mayor, y que son:

a) El refuerzo educativo, que es una estrategia que se da de modo puntual y esporádico a algún alumno en su proceso de aprendizaje.
b) Las adaptaciones curriculares, consistente en un proceso de toma de decisiones sobre los elementos curriculares, que busca respuestas educativas a las necesidades educativas especiales de los alumnos.
c) La diversificación curricular, que consiste en una adaptación curricular extrema para alumnos con déficits graves y permanentes, que están destinadas a alumnos que presentan dificultades de aprendizaje generalizadas, que afectan a la mayoría de la áreas del currículum básico.
d) Los Programas de Garantía Social, recogidos en la LOGSE y que están dirigidos a aquellos alumnos que hayan abandonado las etapa de Educación Secundaria Obligatoria sin alcanzar los objetivos correspondientes.
e) La optatividad, que es concebida como un mecanismo de refuerzo con aquellos alumnos que presentan dificultades de aprendizaje en relación con capacidades que se consideran básicas.

En fin, Recuerda estas son las reflexiones que debe hacer un profesor que atiende a la diversidad:

1.- Todos los alumnos tienen la capacidad de aprender.
2.- Los alumnos presentan diferentes ritmos, dificultades, intereses y capacidades de aprendizajes.
3.- En el aula se conjugan diversas historias de vida que reflejan la diversidad existente en la interacción con diferentes individuos.
4.- Si el alumno participa en su proceso evaluativo toma mayor conciencia de sus logros y dificultades y se motiva en aprender más y mejor. Al diseñar instrumentos evaluativos contemplan la autoevaluación.

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Cuál es según tu opinión la forma más justa de evaluar el desempeño del estudiante?

La evaluación y el monitoreo son actividades inherentes al aprendizaje; es decir, constituyen herramientas centrales para la retroalimentación, tanto de los avances de los alumnos como de la eficacia de las actividades propuestas por el docente en relación con los aprendizajes de sus estudiantes.
En tal sentido, es de alta importancia que el profesor elabore con ellos o les comunique los criterios que utilizara para evaluar sus diversos avances, orientándolos hacia los aprendizajes que espera lograr. La comprensión del alumno se ve favorecida al recibir retroalimentación oportuna y constructiva de parte del profesor o de sus pares de manera tal que constituya para él un aporte en sus procesos de aprendizaje.
Las estrategias de evaluación deben dar cuenta de la complejidad de los objetivos y contenidos de aprendizaje. Simultáneamente, dado que los profesores se enfrentan con estudiantes con distintas y diversas experiencias, intereses, saberes y ritmos de aprendizajes, la utilización de variadas estrategias de evaluación y devolución de sus resultados hacen posible evaluar en su contexto de diversidad. (Marco Curricular)
Como futuros docentes para poder llevar a cabo este difícil proceso de evaluación, debemos utilizar estrategias pertinentes para evaluar el logro de los objetivos de aprendizaje definidos para una clase, para ello debe haber una sistematización en la evaluación en el grado aprendizaje alcanzado por los estudiantes en los distintos momentos de la clase, de manera de tener siempre una idea clara de la situación del curso. Los métodos o procedimientos de evaluación utilizados deben ser coherentes con el proceso de enseñanza y aprendizaje que llevan acabo los alumnos y el profesor. (Marco para la Buena Enseñanza, Dominio C)
Además, para llevar a cabo el proceso de retroalimentación, los profesores debemos entregarlo a los alumnos en los resultados de trabajos realizados, es decir, la entrega de resultados de las evaluaciones de los estudiantes debe ser hecha de forma constructiva y oportuna, a fin de que estos tomen conciencia del nivel de avance logrado, y puedan identificar las debilidades y las fortalezas del proceso de aprendizaje que realizan. El profesor aborda los errores, no como fracasos, sino como ocasiones para enriquecer el proceso de aprendizaje.
El docente debe utilizar la información recogida durante las actividades y en cada proceso de evaluación como insumo revelante para la definición de las estrategias de enseñanza a utilizar a continuación. A partir de la evaluación permanente de los avances de aprendizaje, de esta forma el docente podrá guiar de mejor forma a cada alumno y al curso en general, a un aprendizaje significativo.
Hoy la Reforma Educacional, le da al alumno un gran protagonismo y su participación es esencial en sus procesos de evaluación de aprendizajes, entregando al docente importante información como: ¿Qué sabe sobre el tema a tratar?; ¿Cuáles son sus avances y cuáles sus dificultades?; ¿Hacia dónde apuntan sus intereses?; ¿Cómo percibe él su desempeño y el de sus pares?; etc. La Autoevaluación y la Coevaluación son herramientas que los maestros debemos potenciar para enriquecer nuestros procesos evaluativos.
El proceso de evaluación, es complejo tanto para el alumno como para el profesor, pero este debe realizarse de forma clara y siempre con el fin de orientar la toma de dediciones y la retroalimentación, así llevar siempre a un mejoramiento del proceso de enseñanza y aprendizaje.

martes, 6 de mayo de 2008

¿Cómo Aprender Historia y Geografía?

Aprender, es un proceso complejo que siempre pone desafíos tanto para el profesor como para el alumno. Pero como concepto abarca diferentes concepciones y definiciones, si la vemos como un verbo, supone la idea de “recibir o asimilar conocimientos”, pero también reincide en nuestro caso en historia y geografía, en la apertura fundamental ante la realidad, a la búsqueda inacabada de la verdad, a la capacidad de sacar la enseñanza de un hecho o de una persona, el deber y el derecho de encontrar nuevos y mejores modos de pensar, hablar y obrar, la necesidad y conveniencia de integrar lo ya conocido con lo que se va conociendo.

El aprender historia y geografía no tiene porque ser un proceso aburrido, aquí también recae mucho la función del profesor que siempre debe procurar una motivación del alumno hacia nuevos conocimientos, a que quiera conocer más, que se interese a aprender por sí mismo, ayudarlo y guiarlo a hacer él el principal constructor de su aprendizaje. Un punto importante que se debe acotar es que el docente debe tener un manejo adecuado y variado de estrategias de aprendizaje, porque hay que considerar que no todos los estudiantes aprenden de la misma forma la disciplina.

Es clave para aprender historia y geografía, que sea un conocimiento cercano, sobre todo que sea algo de nuestro entorno para lograr conectar y entender más acabadamente conocimientos desconocido, según César Coll en su libro Aprendizaje escolar y construcción del conocimiento, menciona …”mediante la realización de un aprendizaje significativo, el alumno construye, modifica, diversifica y coordina sus esquemas, estableciendo de este modo redes de significados que enriquecen su conocimiento del mundo físico y social y potencian su crecimiento personal”… Uno tiende caer en una memorización de la materia pero hay que serla comprensiva y funcional de esta forma se logra una un aprendizaje real. También hay que tener en cuenta los conocimientos previos para asimilar conocimientos nuevos, así rescatar hechos y experiencias cotidianas para en fin darnos cuenta que la historia y la geografía no es algo que sea lejano y desconocido, sino que es algo que se vive cada día y que se puede encontrar en todo ámbito de realidad.

Hoy en día hay muchos recursos tecnológicos para aprender historia y geografía como lo son las películas, los software, los videos juegos, etc., que aportan datos, hechos, nombres, fechas y personajes históricos, mostrándonos nuevas estrategia de aprendizaje mucho más dinámicas, que en conclusión nos llevan a la investigación y al juego lográndose conocimientos por descubrimiento.
Es un reto como futura docente que mis alumnos se interesen por la disciplina de historia y geografía, quiero lograr provocar el gusto, la motivación y el mismo interés que a mi en lo personal me ha llevado seguirla como profesión, para mí es un desafió que mis futuros estudiantes no solo logren “APRENDAN HISTORIA Y GEOGRAFIA”, sino que descubran lo grato que es “APRENDER POR APRENDER”.

sábado, 26 de abril de 2008

¿Qué significa para ti enseñar didácticamente?

La didáctica se refiere a un aspecto global que todo profesor debe conocer para enfrentar de manera adecuada la práctica docente y , en especial a la destreza que el docente tiene respecto de la relación entre los contenidos que enseña y sus conexiones entre los diferentes niveles de enseñanza y su conocimiento respecto de estrategias de enseñanza.
Entonces para entender mejor este concepto, una de sus definiciones de referencia es que la didáctica, es una disciplina de carácter práctico que tiene como objeto específico la técnica de la enseñanza, es decir, la técnica de dirigir y orientar eficazmente a los alumnos en su aprendizaje. Entonces, corresponde en definitiva a un conjunto sistemático de normas, métodos, procesos, principios, recursos y procedimientos específicos que todo profesor debe conocer y saber aplicar para orientar con seguridad a sus alumnos en el proceso de aprendizaje, de esta manera desarrollar de forma significativa el currículo.

El docente no debe creer que poseyendo solamente un profundo conocimiento de su disciplina es capaz de generar una buena enseñanza, él debe saber que es necesario este conocimiento pero no es, lo suficiente. Porque un profesor debe poder transmitir ese conocimiento y comprometer a los estudiantes con la materia. Para ello los profesores debemos usar estrategias metodológicas específicas, en los diferentes planos que comprende su disciplina, para así lograr que los alumnos se acerquen a los contenidos y desarrollen habilidades. Un ejemplo, es que para que un alumno desarrolle habilidades de orden superior, como el análisis, la síntesis y la interpretación, se debe utilizar estrategias específicas.
Los profesores conocen cuales son las concepciones primarias más comunes de los estudiantes o las posibles fuentes de error que pueden traer los estudiantes y debe saber cómo estas debieran ser tratadas. El docente debe anticiparse a los errores de los alumnos para poder corregirlos. Para ello deben saber variadas estrategias metodológicas y saber cómo generar estrategias de enseñanza que les permita a los estudiantes superar sus errores.

Otro punto de consideración al ver la didáctica, son los recursos de enseñanza que el profesor puede utilizar, estos incluyen la totalidad de objetos usados en cualquier sala de clases; pueden ser sencillos o complejos, comprados o hechos por el profesor o los estudiantes. El maestro debe saber que no siempre el mismo tipo de recursos es adecuado, sino que dependerá del tipo de aprendizaje que busca lograr, a veces basta con una exposición, con el texto escolar, otras veces un vídeo, búsqueda en internet, retroproyector, papelógrafos o el medio natural del establecimiento. Para esto el docente debe poseer un dominio y conocimiento de distintos tipos de aprendizaje, pero también deben ser adecuados para desarrollar actividades dependiendo del tema que esté trabajando con sus estudiantes y de las características de éstos.
La misión en si de la didáctica, es ayudar al docente a entregar los conocimientos a través de estrategias de enseñanza significativas, tales como relacionarlo con: conocimientos previos, aspectos del contexto social, cultural o del entorno de los mismo estudiantes, sus experiencias e intereses, hechos cotidianos, aplicaciones a las realidad de los contenidos, relacionarlos con otras disciplinas de aprendizaje, entre otros. De esta forma integrar al alumno en su proceso de enseñanza-aprendizaje, hacerlo participe y constructor de su conocimiento.

martes, 15 de abril de 2008

¿Cómo promover un ambiente adecuado para el aprendizaje?

La creación de un ambiente propicio para el aprendizaje, es un dominio que el profesor debe lograr y promover (Marco para la Buena Enseñanza). Este dominio adquiere relevancia porque la calidad del aprendizaje de los alumnos depende en gran medida de los componentes sociales, afectivos y materiales a la hora de desarrollar el currículo, entonces el maestro (a) debe considerar todo el entorno en su sentido más amplio para poder generar un clima en el cual se puedan llevar a cabo los procesos educativos.
Aquí hay que destacar las interacciones que ocurren dentro del aula, tanto entre docente y estudiantes, como de los alumnos entre sí. Los aprendizajes son favorecidos cuando ocurren en un clima de confianza, aceptación, equidad, solidaridad y respeto entre las personas y cuando se establecen y mantienen normas constructivas de comportamiento. También contribuye en este sentido la creación de un espacio de aprendizaje organizado y enriquecido, que invite a indagar, a compartir y a aprender.
El profesor debe demostrar que es capaz de crear un ambiente estimulante, donde se destaque y apoye las fortalezas del estudiante, más que en sus debilidades, considerando y valorizando sus características, intereses y preocupaciones particulares y su potencial intelectual y humano. Es importante manifestar una alta expectativa sobre las posibilidades de aprendizaje y desarrollo de todos los alumnos, nunca hay que subestimar la capacidad del estudiante.
Además debe tener una visión empática cumpliendo un rol de mediador en los conflictos que se genera entre los estudiantes dentro del aula y un profundo compromiso con los aprendizajes y desarrollo de sus alumnos, haciéndose uso de estos momentos de conflictos que se presenten para revertirlos en un proceso de aprendizaje de resolución de problema para todos sus estudiantes.
El docente pude promover un clima adecuado generando relaciones de respeto dentro del aula, ya sea entre él y los alumnos como también entre los mismos alumnos, proporcionando a todos sus estudiantes la oportunidad de participar sin discriminar a nadie, de esta forma el estudiante se siente valorado y seguro, porque sabe que será tratado con dignidad, que sus preguntas serán escuchadas, opiniones y experiencias serán acogidas con interés y respeto. El profesor debe también presentar y proponer situaciones de aprendizaje desafiantes, que sean adecuadas a la edad e intereses de sus estudiantes, de este modo motivar a la indagación de los contenidos y comprometiendo a sus alumnos con el trabajo.
Otra dimensión que debo considerar, es que para crear una atmósfera socioafectiva adecuada, se puede lograr desarrollando los objetivos transversales, definidos en el Marco Curricular Nacional (Decreto N°220). Estos objetivos son las finalidades generales de la educación, se encargan del aspecto formativo. Ellas poseen ámbitos que buscan el crecimiento y autoafirmación personal, la formación ética, el desarrollo intelectual o del pensamiento y la participación del alumno o alumna con su entorno. Todos estos objetivos nos dan la posibilidad como docentes, de llegar a los alumnos de una forma significativa en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

sábado, 5 de abril de 2008

¿Qué significa la disciplina dentro del aula?

La disciplina es fundamental en la educación, por esta razón es importante tener encuenta su desarrollo y gran amplitud de su léxico, este concepto posee significados como “aprender”, “formar” o “enseñar”, pero ha ido variando reconociéndose con los términos de “orden”, “reglamento”, “código de conducta”, etc. Es así que en la actualidad su definición a llegado a ser entendida normalmente como la conducta del alumno, regida a través de un conjunto de reglas o normas impuestas por la institución educativa o maestros, con el objeto de mantener el orden y el respeto, ya sea, en la relación hacia a el profesor como también con sus compañeros de clase.
Si considero las diferentes concepciones de disciplina, ésta depende en gran medida del nivel de relaciones que se establece dentro del aula, debo decir que es uno de los trabajos más difíciles que debe enfrentar el docente hoy en día, porque predomina la “indisciplina”, esto se debe que el trato de respeto y cordialidad se ha ido perdiendo, porque el profesor le cuesta ejercer su rol de liderazgo y autoridad pedagógica haciéndose responsable del curso en que enseña y los estudiantes no reconocen en él esa autoridad. Hay que rescatar que el profesor es alguien influyente, porque se convierte en un modelo de comportamiento para sus estudiantes.
La enseñanza no se puede generar en un ambiente en el que la conducta de los alumnos no permita el desarrollo de la clase. Cuando los estudiantes están interesados y concentrados en la clase, es menos probable que se distraigan y provoquen desorden. Complementariamente al interés y motivación de los estudiantes, se requiere establecer un conjunto de normas claras, idealmente concordadas por el profesor y sus alumnos, que orienten la convivencia y faciliten los aprendizajes. En este sentido, los profesores explicitan también las consecuencias para aquellos estudiantes que traspasen los límites establecidos, y manejan estrategias que permiten enfrentar estas transgresiones con sentido formativo. Simultáneamente, estas normas deben ser flexibles para adecuarlas a las diferentes situaciones y necesidades de aprendizaje.
Cualquiera sea la especificidad de las normas de conducta, es conveniente considerar ciertos criterios básicos, tales como, que estas sean claras, explícitas y comunes para todos, que sean adecuadas al nivel de desarrollo de los alumnos, que prevengan y eviten actitudes violentas o descalificatorias y, especialmente, que estimulen a los estudiantes a monitorear su propia conducta.
Como señala el Marco para la Buena Enseñanza en su Dominio B, “… el profesor tiene la misión de crear un ambiente propicio para el aprendizaje…”, aquí la disciplina juega un rol preponderante, el maestro (a) debe considerar el entorno en su sentido más amplio, debe generar un clima en el cual se puedan desarrollar los procesos educativos. Esto es relevante al entender que la calidad de los aprendizajes de los alumnos depende en gran medida de los componentes sociales, afectivos y materiales a la hora de desarrollar el currículo.
Aquí hay que destacar las interacciones que ocurren dentro del aula, tanto entre docente y estudiantes, como de los alumnos entre sí. Los aprendizajes son favorecidos cuando ocurren en un clima de confianza, aceptación, equidad, solidaridad y respeto entre las personas y cuando se establecen y mantienen normas constructivas de comportamiento. Contribuye también a la creación de un espacio de aprendizaje organizado y enriquecido, que invite a indagar, a compartir y a aprender. El profesor debe demostrar que es capaz de crear un ambiente estimulante, además debe tener una visión empática cumpliendo un rol de mediador en los conflictos que se genera entre los estudiantes dentro del aula y un profundo compromiso con los aprendizajes y desarrollo de sus alumnos, haciéndose uso de estos momentos de conflictos que se presenten para revertirlos en un proceso de aprendizaje de resolución de problema para todos sus estudiantes.

martes, 25 de marzo de 2008

¿Para qué enseñamos?

La profesión docente tiene la intención de ayudar al desarrollo integral del alumno o alumna, es decir, no solo debemos enseñar conocimientos básicos, sino también guiarlos en la formación de habilidades, actitudes, competencias, como también valores, para que de esta forma el alumno o alumna este preparado para desenvolverse en la sociedad y aportar a ésta.
Somos educadores comprometidos en la formación del estudiante y para lograr una buena enseñanza, nosotros debemos involucrarnos como personas en la tarea, con todas nuestras capacidades y valores. De otra manera, no se lograría la interrelación empática con los alumnos, que hace insustituible la tarea del docente. Nosotros debemos velar que el alumno sea capas de crear estrategias y desarrollar herramientas que le permitan aprender por sí mismo.
Otra dimensión que debemos considerar, es que enseñamos para dar cumplimiento a los planes y programas entregados por el Estado. De acuerdo en el Artículo 20 de
la LOCE, el fin último de la educación nacional es el “desarrollo moral, intelectual, artístico, espiritual y físico (de las personas), mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas enmarcados en nuestra identidad nacional, capacitándolas para convivir y participar en forma responsable y activa en la comunidad”. En consecuencia, los objetivos fundamentales y los conocimientos mínimos obligatorios de la Educación Media se refieren no sólo al conocimiento como conceptos y procedimientos, sino también a las habilidades y las actitudes que necesitan adquirir los alumnos.
Los objetivos fundamentales y conocimiento mínimos obligatorios, tiene presente tres dimensiones que la experiencia escolar busca entregar a sus estudiantes en forma integrada, nos referimos a los conocimientos, habilidades y actitudes, las cuales no poseen una relación lineal forzada, pero si se pone en relieve determinadas habilidades y actitudes que se aprenden más efectivamente en relación a unos sectores y subsectores que a otros.

Así, observamos en el Marco Curricular, que los contenidos se agrupan en tres grandes categorías de aprendizaje: conocimientos, habilidades y actitudes. Estas categorías, traducidas en términos de objetivos, aluden respectivamente a capacidades y competencias de carácter comprensivo, operativo y valorativo, que alumnos y alumnas deben lograr, para su desarrollo y formación.
Los conocimientos incluyen conceptos, sistemas conceptuales e información sobre hechos, procedimientos, procesos y operaciones. Adicionalmente, tanto en objetivos como en contenidos se distingue entre: en primer lugar, el conocimiento como información, esto quiere decir como conocimiento de objetos, eventos, fenómenos, símbolos; y, como segundo termino el conocimiento como entendimiento, es decir, la información puesta en relación o contextualizada, integrando marcos explicativos y/o interpretativos mayores, y dando base para discernimiento y juicios.
Las habilidades se refieren a capacidades de desempeño o de realización de procedimientos que deben adquirir y desarrollar los alumnos y las alumnas en su proceso de aprendizaje: éstos serán tanto en el ámbito intelectual o práctico, como basados en rutinas o en procesos abiertos fundados en la búsqueda, la creatividad y la imaginación.
Las actitudes son disposiciones hacia objetos, ideas o personas, con componentes afectivos, cognitivos y valorativos, que inclinan a las personas a determinados tipos de acción. Por ejemplo, el marco de objetivos y contenidos curriculares plantea actitudes a inculcar en alumnas y alumnos respecto a: desarrollo personal, aprendizaje y relación con el conocimiento, relaciones con los demás, derechos y deberes ciudadanos, disciplina de estudio y trabajo personal, trabajo en equipo, manejo de evidencia, verdad y criticidad, diálogo y manejo de conflictos, entorno natural, entre otras dimensiones.

Como futuros maestros debemos tener presente este proceso integral de enseñanza y además debemos considerar la premisa que hoy fomentan los actuales enfoques educativos “enseñar a aprender”.

sábado, 15 de marzo de 2008

¿Cómo ves el proceso enseñanza-aprendizaje?

Veo el proceso de enseñanza-aprendizaje como un proceso complejo y dinámico, que requiere tomar en cuenta y responder a la necesidad de una sociedad altamente competitiva y cambiante, éste va adecuándose y evolucionando en respuesta a las nuevas necesidades, convirtiéndose en un desafío permanente para nosotros los docentes, que requerimos del desarrollo de conocimientos y competencias estratégicas para estar acorde a los nuevos tiempos, ya sea para la didáctica en el desarrollo del currículo, en la generación de ambientes propicios para el aprendizaje de todos los alumnos, en la aplicación de técnicas evaluativas actualizadas que conduzcan a nuestros estudiantes el mejoramiento de los logros estudiantiles.
Una forma de optimizar el desempeño del docente en las diferentes etapas que conlleva el proceso de enseñanza aprendizaje, esta dada en una carta de navegación que orienta el actuar de los nuevos maestros y permite mayor efectividad a los más experimentados, lo es el “Marco para la Buena Enseñanza”, que no pretende ser un mecanismo rígido que limite o restrinja los desempeños de los docentes; por lo contrario busca ayudar y mejorar la enseñanza a través de un itinerario que guía a profesores jóvenes en sus primeras experiencias en la salas de clases, y también para guiar profesores más experimentados, en general el marco nos permite a cada docente mirarnos a nosotros mismo, evaluando nuestro desempeño y potenciando nuestro desarrollo profesional, para mejorar la calidad del proceso enseñanza aprendizaje.

El proceso de enseñanza-aprendizaje es un proceso dinámico, donde tanto los alumnos como el profesor están en constante interacción. Se busca que ahora el propio alumno sea capaz de aprender por si mismo, que el sea el protagonista principal de este proceso de enseñanza y aprendizaje, los profesores pasamos a ser un mero guía que, como mencioné, debe estar comprometido y calificado, ya no es él quien tiene el protagonismo.

El rol de profesor en el actual concepto del proceso enseñanza aprendizaje, se contrapone a lo que dice, Paulo Freire, en su tesis acerca de la relación entre educación y el proceso de humanización el identifica el concepto de “educación bancaria”, es decir, la de las clases dominantes, el educador es el que sabe y los estudiantes lo que no saben; el educador es el que piensa y los educando los que son pensados; el educador es el que dice la última palabra mientras los alumnos escuchan dócilmente, el educador es el que hace las decisiones y sugiere las prescripciones y soluciones las cuales son acatadas por sus alumnos; igualmente, es el educador el que decide el contenido de los programa educacionales, mientras que las ideas de los educando no son nunca escuchados, ni mucho menos considerados. En otras palabras, el educador es el sujeto del proceso educativo mientras que los alumnos constituyen meros objetos. En la concepción bancaria de la educación predominan las relaciones narrativas y disertadoras. Así, la educación se transforma en un acto de “depositar” conocimiento en la mente de los estudiantes, en la misma forma en que depositamos dinero en los bancos, de modo que le “saber” adquiere un tipo de “donación” por parte de aquellos que saben y aquellos que no saben.

Pero la educación y sus procesos han ido evolucionando adaptándose a las nuevas necesidades y se supone que los profesionales que se desempeñan en las aulas, ante que nada, son educadores involucrados y comprometidos con la formación de sus estudiantes. Para lograr una buena enseñanza, los docentes se involucran como personas en la tarea, con todas sus capacidades y valores, porque de otra manera, no se lograría la intercalación empática con sus alumnos, que hace insustituible la tarea docente. El alumno llega ahora con un enorme bagaje cultural, se valora su entorno, sus conocimientos previos sobre un tema a partir de su propia realidad, es el alumno el principal agente del nuevo concepto del actual proceso de enseñanza aprendizaje.

sábado, 8 de marzo de 2008

¿Qué características, según mi opinión, debe tener una buena clase de Historia y Geografía?

Considero que las características principales de una buena clase, parten de una buena planificación, con objetivos claros conocidos por los alumnos, con una gran variedad de actividades, que contemple una motivación para despertar el interés de los alumnos por aprender, considerando que el alumno es el protagonista principal de su aprendizaje, que el pueda participar en la construcción de sus conocimientos, para ello mi rol de profesora pasa a hacer el de una guía que debe conocer y comprender los principios más importantes de la disciplinas que enseño, en este caso historia y geografía. Los educadores debemos demostrar un dominio de los conceptos básicos de la materia que enseñamos y a la vez debemos saber qué conceptos son esenciales al momento de enseñar. Es importante que los profesores siempre estemos al tanto de los nuevos conocimientos que se desarrollan en nuestro campo de estudio, así también hagamos entender a nuestros alumnos que siempre estos conocimientos están en constante cambio y transformación a la luz de nuevos descubrimientos e investigaciones.
Otra característica importante de una buena clase de historia, es la de relacionar los contenidos que se están enseñando con otras materias y asignaturas, dando ejemplos del contexto social en que vive el alumno o alumna, donde los estudiantes puedan relacionar la materia con situaciones similares a las que se enfrentan en su vida real, sobre todo en historia y geografía que hay que hacer comprender al estudiante situaciones que le son ajenas, a partir del conocimiento que él tiene sobre su entorno social y cultural, viendo elementos de su contexto personal que se hacen presente en su vida diaria que harán que el alumno relacione y asimile mejor la materia. Es así como mis clases partirán de la exploración de los conocimientos previos de mis alumnos en relación al tema de la clase.
Una buena clase debe considerar las características psicológicas de mis estudiantes, porque no es lo mismo enseñar a un niño de enseñanza básica que a un adolescente de enseñanza media, este último tiene características de desarrollo intelectual, social y emocional que les son propios, su grupo de pertenencia son fuertes, buscan distinguirse a través de un lenguaje, ropas y símbolos particulares, ellos están preparados, porque presentan un vocabulario más amplio, para leer en forma autónoma y comprensivamente temas complejos y especializados y también para discutir temas de su realidad.
No todos los alumnos aprenden de la misma forma, para una buena clase debo desarrollar y buscar estrategias de enseñanza adecuadas para los estudiantes, donde lo ideal es que haya una variedad de actividades y métodos de aprendizaje, así el estudiante tenga varias perspectivas de lo que esta aprendiendo y así pueda asimilar los contenidos.
Otra característica a considerar en la clase, es la creación de un ambiente propicio para el aprendizaje, es decir, tanto yo como profesora como los alumno debemos, establecer un clima de relaciones de respeto, donde nos podamos escuchar, comentar los aportes, enriquecer los comentarios de los alumnos y del curso. Es importante la interacción y dinámica profesor-alumno donde como docente debo abrir espacios de preguntas, cuestionamientos, aportes, comentarios, opiniones, etc. como también debo proporcionar la oportunidad de que todos los alumnos participen.
En una buena clase siempre tengo que considerar que la evaluación sea coherente con los objetivos planteados y un proceso constante, partiendo por dar a conocer a los alumnos la forma de evaluar, diagnosticando los aprendizajes previos, monitoreando a través de todo el proceso de aprendizaje los logros y dificultades de los alumnos, haciéndolos partícipes en este proceso mediante autoevaluaciones y co-evaluaciones, de esta forma como profesora procuraré brindarle apoyo y potenciar sus aprendizajes.

Bienvenidos !!

Bienvenidos a mi blog, aquí se hablaran de muchos temas relevantes hoy en día de la educación chilena, espero que sea de su agrado e interés, y que puedan compartir sus opiniones, que siempre serán bienvenidas y de gran ayuda.