sábado, 5 de abril de 2008

¿Qué significa la disciplina dentro del aula?

La disciplina es fundamental en la educación, por esta razón es importante tener encuenta su desarrollo y gran amplitud de su léxico, este concepto posee significados como “aprender”, “formar” o “enseñar”, pero ha ido variando reconociéndose con los términos de “orden”, “reglamento”, “código de conducta”, etc. Es así que en la actualidad su definición a llegado a ser entendida normalmente como la conducta del alumno, regida a través de un conjunto de reglas o normas impuestas por la institución educativa o maestros, con el objeto de mantener el orden y el respeto, ya sea, en la relación hacia a el profesor como también con sus compañeros de clase.
Si considero las diferentes concepciones de disciplina, ésta depende en gran medida del nivel de relaciones que se establece dentro del aula, debo decir que es uno de los trabajos más difíciles que debe enfrentar el docente hoy en día, porque predomina la “indisciplina”, esto se debe que el trato de respeto y cordialidad se ha ido perdiendo, porque el profesor le cuesta ejercer su rol de liderazgo y autoridad pedagógica haciéndose responsable del curso en que enseña y los estudiantes no reconocen en él esa autoridad. Hay que rescatar que el profesor es alguien influyente, porque se convierte en un modelo de comportamiento para sus estudiantes.
La enseñanza no se puede generar en un ambiente en el que la conducta de los alumnos no permita el desarrollo de la clase. Cuando los estudiantes están interesados y concentrados en la clase, es menos probable que se distraigan y provoquen desorden. Complementariamente al interés y motivación de los estudiantes, se requiere establecer un conjunto de normas claras, idealmente concordadas por el profesor y sus alumnos, que orienten la convivencia y faciliten los aprendizajes. En este sentido, los profesores explicitan también las consecuencias para aquellos estudiantes que traspasen los límites establecidos, y manejan estrategias que permiten enfrentar estas transgresiones con sentido formativo. Simultáneamente, estas normas deben ser flexibles para adecuarlas a las diferentes situaciones y necesidades de aprendizaje.
Cualquiera sea la especificidad de las normas de conducta, es conveniente considerar ciertos criterios básicos, tales como, que estas sean claras, explícitas y comunes para todos, que sean adecuadas al nivel de desarrollo de los alumnos, que prevengan y eviten actitudes violentas o descalificatorias y, especialmente, que estimulen a los estudiantes a monitorear su propia conducta.
Como señala el Marco para la Buena Enseñanza en su Dominio B, “… el profesor tiene la misión de crear un ambiente propicio para el aprendizaje…”, aquí la disciplina juega un rol preponderante, el maestro (a) debe considerar el entorno en su sentido más amplio, debe generar un clima en el cual se puedan desarrollar los procesos educativos. Esto es relevante al entender que la calidad de los aprendizajes de los alumnos depende en gran medida de los componentes sociales, afectivos y materiales a la hora de desarrollar el currículo.
Aquí hay que destacar las interacciones que ocurren dentro del aula, tanto entre docente y estudiantes, como de los alumnos entre sí. Los aprendizajes son favorecidos cuando ocurren en un clima de confianza, aceptación, equidad, solidaridad y respeto entre las personas y cuando se establecen y mantienen normas constructivas de comportamiento. Contribuye también a la creación de un espacio de aprendizaje organizado y enriquecido, que invite a indagar, a compartir y a aprender. El profesor debe demostrar que es capaz de crear un ambiente estimulante, además debe tener una visión empática cumpliendo un rol de mediador en los conflictos que se genera entre los estudiantes dentro del aula y un profundo compromiso con los aprendizajes y desarrollo de sus alumnos, haciéndose uso de estos momentos de conflictos que se presenten para revertirlos en un proceso de aprendizaje de resolución de problema para todos sus estudiantes.

1 comentario:

Profesora dijo...

Estimada Ruth:

Paso a describirte cada criterio evaluado:

Claridad en la expresión: Expresas muy bien las ideas y tu redacción es muy bien empleada.


Comprueba lo que piensa argumentando sólidamente: Denotas fluidez y seguridad en lo que escribes.

Logra persuadir al lector: Consigues cumplir adecuadamente con este criterio, consiguiendo no solo que la audiencia se motive por leer tu ensayo sino que además se convenza de algunas de tus ideas.

Calidad de la reflexión: Es importante que tengas claro que la disciplina no solo pasa por actitudes de parte del docente, sino que además éste debe buscar estrategias para mantener un orden permanente. Para ti, como futura pedagoga, se te hace necesario tener claro este tipo de cosas desde ahora para evitar una posible frustración al no poder manejar este tema tan trascendental para una clase óptima.

Compromiso con la audiencia: Dirigiste bien tu ensayo hacia la audiencia y escribiste en primera persona, en lo futuro intenta mejorar la motivación al diálogo con los lectores.

Tu nota es un 78
Atte.

La profesora.